Mundo de ficçãoIniciar sessão—Puto niño de mierda.—mascullé mientras le veía marcharse tras dejar una bolsa junto a los barrotes de mi celda.—Me cago en su padre.
Aquí era donde debían haber tenido encerradas a María y a mi madre. Era un trozo de cueva más excavado en la roca, tenía unos barrotes de hierro con una gran cerradura al estilo de una cárcel medieval. Era frustrante porque casi podía colarme entre las estúpida







