Mundo ficciónIniciar sesión—¿Y ahora qué?— pregunté frustrada, pero solo me encontré con los ojos de Ezra llenos de ilusión.
—Ahora tendremos la oportunidad de disfrutar de nuestra compañía.— anunció sirviendo dos copas de vino.
—Yo no voy a disfrutar de nada.— debió pillarle por sorpresa porque derramó un poco de vino al girarse repentinamente.— Estoy aquí obligada, en realidad me







