Mundo ficciónIniciar sesión—Pruébalo, Reika.— dejó uno de los frutos en la palma de mi mano.— Adelante.
—Es una especia, no sabrá bien así sola.— lo cierto es que mi coartada era insostenible, y estaba empezando a sudar.
—Vamos, pruébala y soltaré a tu madre.— no paraba de dar vueltas a mi alrededor y eso me ponía aún más nerviosa.
—¿De verdad?— empecé a preguntarme si







