Mundo ficciónIniciar sesiónTyson no me había soltado la muñeca hasta que llegamos a la guarida de Ezra, eran muchos los esbirros que me acompañaron hasta la mismísima boca del lobo pero saber que tenía a alguien más o menos de mi lado me hacía sentir menos sola.
—Reika, ¿qué haces aquí?— Ezra salió de entre las sombras para recibirme.
—Dijiste que era bienvenida cuando quisiera.&mdash







