Mundo ficciónIniciar sesión—Creo que deberíais dejarnos a solas.—era increíble ver cómo Ezra contenía la rabia, claramente su estabilidad estaba pendiendo de un hilo.
—¿Es eso lo que quieres, cielo?— alzó el cuello por encima de él para dirigirme una mirada cómplice.
—En absoluto.— contesté alegremente, como si no fuera consciente de que era azuzar a la bestia un poco más.
—Ya







