Mundo ficciónIniciar sesiónLlamaron a la puerta y fui a abrir. Sabía quién era, estaba esperando a Asena, pero no tenía ni la menor idea de lo que aquello iba a suponer.
—Hola.— me abrazó efusivamente nada más entrar. Iba vestida totalmente de negro, supongo que ella también llevaba el luto; pero discretamente, nada de ropa escandalosamente gótica, la clase de vestimenta que sinceramente te apetece llevar cuando estás triste.
—Hola.— contesté dando lugar a un silencio de apenas dos seg







