Mundo ficciónIniciar sesiónMe llevé las manos a la cabeza al ver a todos aquellos hombres lobo franceses atados y amordazados con cinta aislante, apostaría que habían gastado más de diez rollos.
—¿Cuántos son?— pregunté, aunque ya estaba dando vueltas a qué hacer con ellos.
—Treinta y cinco.— respondió Ayax.
—Pero hay otros dos en la cocina.—añadió Duke, cuando me giré hacia &eacu







