Mundo ficciónIniciar sesión—¿Se puede saber qué estáis haciendo ahí?— preguntó Ayax en un tono que no sabría descifrar.
—Recordad que no podéis entrar, quedaos fuera por si alguno se escapa.— me ahorré los detalles de lo que acababa de pasar en aquella iglesia.
María cerró la puerta y vino corriendo con nosotras, que ya estábamos esperando con una escopeta cargada cada una.
Entonces el primer lobo e







