Mundo ficciónIniciar sesión—Agh, me pica todo.— se quejó María mientras se rascaba los brazos compulsivamente.
—Pues imagínate lo que les hará a los hombres lobo.—contesté, mientras terminaba de fumigar a prueba de lobos el altar de la iglesia.
Al verme haciendo semejante sacrilegio me disculpé mentalmente con Dios y con mi abuela, pero creo que estaba justificado.—Bueno, esto ya está conectado.— anunció







