La sentencia.
—Me voy a hacer pis...
—Eres muy cruel Hanny ¿Cómo puedes hacerle eso a mí pobre cuñado?
—¿Pero viste su cara cuando le dije que quería un pastel digno de mi que era una diosa?
—Lo vimos, chiquilla loca y te pasaste de la raya.
—¿Y tú, Alma? Te faltó decirle que yo iría en un elefante blanco como la historia de Ana y el Rey.
Las tres estamos muertas de la risa, esperando en el gran salón de Thomas Oliver's, quién amablemente y gracias a una pistola en su cabeza que colocó la más loca de mis tío