Louisa
Miré a mi alrededor. Algunos vitoreaban por ella. Sonrisas iluminaban sus rostros como si ya supieran el resultado. Debería haber huido, pero mis piernas no se movían.
El miedo se deslizó por mi columna. Sabía que no tenía ninguna oportunidad, pero cuando Lucy empezó a corear mi nombre y los demás la siguieron, no me quedó otra opción.
—¡Louisa! ¡Louisa! ¡Louisa! —Más de la mitad de la multitud coreaba mi nombre.
Su apoyo encendió algo en mí. Pero en Elizabeth tuvo el efecto contrario. S