Capítulo 47. Horas decisivas
Lorenzo sabía que pagar el rescate no era garantía de tener de vuelta a Zoe, aquella suma no saciaría la codicia de Antonella y de Paolo, además, ellos podían mantenerla cautiva solo por maldad, así le diera todo lo que poseía, entonces pensó en Federico y toco encajó como piezas de puzle, él era la clave: “El enemigo de tu enemigo es tu amigo”. Debía aliarse con él si quería recuperar a su hija. El problema era que no le respondía las llamadas y en Milán era más de medianoche. El tiempo estaba