Me divertían hasta el punto de la risa sus argumentos absurdos, casi dejándome sin aliento. Jaume estaba tan emocionado que casi podía tomar un avión y volver en ese momento.
—¿Y cuándo piensas volver? —logré preguntar, controlándome con esfuerzo.
Sabía que este viaje era para finalizar sus asuntos allá; había dicho que después de este viaje al país no se iría de nuevo, que tomaría el control total del negocio, ya que la abuela de la familia Ruiz estaba de verdad en edad de jubilarse.
—Estoy a t