Patricio me miró confundido y dijo: —¡Eso es solo lo que te han contado los demás!
Luego, añadió: —¡Es información falsa que te han hecho llegar a propósito! Por eso siempre te he recordado que solo debes creer en lo que yo te digo.
Reflexionando sobre todo lo ocurrido, me di cuenta de que Patricio tenía razón. La primera persona que me habló sobre Aurelia fue aquella falsa Mariana.
—La verdad es que cuando te llevaron a aquel orfanato, ya no te llamabas Mariana, te habían cambiado el nombre a A