Probablemente él no esperaba que mi reacción fuera tan serena, lo cual representaba la mayor humillación para él.
Después de todo, su empresa estaba prosperando notablemente y tenía motivos para jactarse.
—María... Vine a discutir esto contigo por respeto. Si no estás de acuerdo, tendré que forzar la situación...
—¿Quién se cree con tanto poder? ¿A dónde piensas mudarte? Dime, quiero saber— interrumpí, justo cuando la puerta de mi oficina se abrió bruscamente y Teo entró.
Hernán se giró al insta