Al regresar a casa, me dejé caer en el sofá, exhausta tanto física como mentalmente. Pensé que después de mi divorcio de Hernán, todo sería un camino más tranquilo, pero estaba equivocada. No tuve ni un solo día de paz. En lugar de eso, me encontré atrapada en un remolino aún más grande. A pesar de mis esfuerzos por avanzar, no podía escapar de este enredo.
No sabía cuál era la verdadera meta de Hernán y Sofía, y parecía que no solo Hernán estaba involucrado, había una fuerza misteriosa empujánd