Ella continuó alejándolo con fuerza ― ¿De qué estás hablando?, ¡No es asunto tuyo!
―Todo referente a ti me concierne. ¡No puedo ignorarte!
Astrid estaba furiosa y le grito ― ¡Estás loco! Si vuelvo a estar con él, no tiene nada que ver contigo. No puedes controlarme, no eres nadie.
― ¿No soy nadie? Cuando me necesitaste siempre estuve para ti, incluso cuando pensabas que tu vida no valía nada. ¿Lo has olvidado? Me debes mucho Astrid, sin mí, no hubieras sobrevivido.
―No me importa lo que hiciste