― ¿Me equivoco?
Jacob miró a Jessica con crueldad, lo que hizo que ella se sintiera incómoda y sin salida.
―Jessica eres como una serpiente, siempre al acecho para atacar. Me drogaste porque querías que te vieran junto a mí al día siguiente, ¿no es así?
Ella negó con la cabeza en estado de shock.
―Pero perdiste tu tiempo, ¿sabes por qué? ― sus ojos eran profundos y firmes, sin ninguna duda. ― Porque, me es imposible estar contigo. Ni antes, ni ahora.
Jessica estaba asustada, pero a la vez cabre