―Si quieres que todos escuchen y salgan corriendo a ver que sucede puedes seguir impidiéndome entrar. ¡Pero, no esperes a que vaya a la habitación de otra mujer!
Jessica, que escuchó estas palabras y rápidamente salió ―James, ¿Qué está sucediendo?
Astrid abrió la puerta a toda prisa, frunciendo el ceño ―Vete ...
Los tres se miraron.
En este momento, James fue tirado por la mano de Jessica, pero sus ojos miraron a Astrid. Su mirada estaba fija en donde Jessica apretaba a James, mordiéndose el la