Los días empezaron a pasar y todo parecía estar regresando a la normalidad en la vida de Roxana, aunque todavía quedaba la intriga sobre la amenaza de ese sujeto y si estaba planeando algo, porque sus palabras sonaron tan seguras provocando que una parte de ella tuviera algo de miedo de que ese sujeto en verdad buscara quitarle la custodia de Eduard.
- Parece que ese viejo ya desapareció – opinó Karina mientras ella estaba regando las plantas – ya van algunas semanas de que no sabemos de él.
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