Guilherme e Sabrina

Le entregué a Melody a Yuna, su mochila lista para su clase de la tarde. Ella también quería recoger a nuestra pequeña después y llevarla al parque donde nos encontraríamos.

Subí las escaleras y me di una ducha tranquila, ya que no tenía que vigilar a Melody. Me cambié y me preparé un poco de chocolate caliente para beber en el camino. Cuando llegué a la habitación, vi un gato en la mesa, al lado del acuario. Y ni rastro de Lonely.

- Malvado... Te comiste un pez inofensivo... ¡Ladrón! Te demand
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