Cap. 88: Miedo de perderte.
Dafne abrió la puerta del departamento con cuidado, intentando no hacer ruido, pero la luz de la sala se encendió de golpe. El destello la cegó momentáneamente, y al recuperar la vista, se encontró con Armando sentado en el sillón, cruzado de brazos y con una expresión entre sarcástica y preocupada.
—No sabía que los hospitales contrataban modelos de pasarela como enfermeras —dijo él con ironía, levantando una ceja.
Dafne cerró la puerta tras de sí y dejó caer el bolso en el sofá.
—¿Qué haces d