Cap. 49: Siempre a mi lado.
Anthony la miró con un destello de sorpresa y gratitud en los ojos. Antes de que pudiera responder, ella, pensativa, añadió:
—Por cierto… ¿por qué no llevaste a Rachel y a los niños al apartamento?
Él suspiró, y su expresión se suavizó mientras recordaba la razón.
—Ese lugar es sagrado, María Elena —respondió sinceramente, sus ojos reflejando una mezcla de nostalgia y cariño—. Ese apartamento es el sitio donde compartimos tantas cosas. No era el adecuado para mi otra vida, para ellos. Quería co