Cap. 15: Aún me deseas tanto como yo a ti.
María Elena apretó los puños, sus ojos brillando con furia.
—No te atrevas a hacerte el inocente. No eres el hombre honesto, íntegro que conocí. No después de todo lo que he visto —replicó, haciendo una clara referencia a Karen.
Anthony soltó una breve risa amarga, inclinándose hacia adelante, con sus ojos clavados en los de ella.
—¿Honesto? —repitió, con una mezcla de ironía y amargura—. Quizás deberías mirar en el espejo antes de hablar de integridad, María Elena. Tú, que me juzgaste sin pru