Cap. 10: ¿Cómo pudo cambiar tanto?
—¿Qué? ¿Piensas que te estoy siguiendo? No te comportes como un imbécil, Anthony. Ese papel no te queda —dijo, tratando de mantener la calma, aunque su tono traicionaba un toque de enfado.
Anthony la observó con una mezcla de incredulidad y cansancio. Sus ojos, azules y profundos, se entrecerraron ligeramente.
—No te estoy acusando de eso; solo me sorprende verte aquí, justo en este lugar. Después de tanto tiempo —su voz mantenía esa frialdad distante que últimamente le era tan habitual.
María