Capítulo 67 ¿Estás dispuesta a que lo intentemos de nuevo?
Al día siguiente Manuela fue dada de alta y fueron todos a la casa de Elías. Al llegar a la casa Diego no la dejo caminar, la llevo cargada desde el automóvil hasta su habitación. Él insistía en llevarla en brazos, y ella sentía esos brazos como hierro candente en su piel, además su cercanía la tenía loca. Debían ser las hormonas del embarazo.
Ella insistió en que la bajara y que de ningún modo se acostaría, no estaba enferma, le decía,