Capítulo 30 ¡Luis debería estar enojado!
Alguien tocaba la puerta de su dormitorio sin parar. Manuela tenía el temor de que el ruido interrumpiera el descanso de su abuelo. Cuando abrió la puerta se encontró con Diego que casi se cae encima de ella, ya sé que suponía que se había recostado en la puerta, ella lo detuvo haciendo uso de toda su fuerza, pero era un hombre alto y pesado. A duras penas pudo empujar su cuerpo para sentarlo en la cama. Una vez allí él se tiró en la cama, y solo se escu