264. Seducción
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Arabella miraba con gran deseo a Callum queriendo tenerlo de nuevo encima de él, moviéndose dentro él… todos esos años había aguantado al viejo asqueroso con el recuerdo de Callum y ahora él… él no quería ni verla a los ojos.
—Espero no interrumpir, Callum —dijo Arabella con voz suave, casi melosa, mientras caminaba hacia él con la confianza de quien siempre consigue lo que quiere.
Callum se tensó al instante. Arabella no era alguien que frecuentara esa parte de la casa, y mucho menos a e