25. Triste y decepcionada
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Max se encontraba nervioso y solo su asistente podría lograr tal cosa.
—No sabía que iba a venir —Max gruñe en voz, baja tratando de explicarle a Julieta, el día se estaba yendo a la mier.da con rapidez— sube al auto y hablemos de esto con calma.
—No me interesa, no estaré en el mismo auto que ella de nuevo —comenta ella decidida.
Su actitud era fría, pero sus ojos reflejaban una profunda tristeza. Lo que hizo que recordara las palabras de su amigo.
“¿Quién me la va a quitar? ¿Tú?”
“N