17. Mi trabajo
17
Max estaba lívido de que una subordinada se pusiera a opinar sobre su vida de esa manera, sabía de los rumores y nunca los había detenido porque sencillamente no había pruebas, pero escucharlo era muy diferente.
—¿Quién eres tú para especular sobre mi vida privada? —pregunta Maximiliano con un tono bajo y peligroso. Nunca hizo falta que levantará la voz, su sola presencia y mirada azul hielo no presagiaba nada bueno—. Mejor aún, Greta... ¿Por qué no estás trabajando?
La chica en cuestión