117. El correo no deseado
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La mañana en la ciudad era fría y nublada. Isabel, acostumbrada a la quietud en el ambiente que la relación con Callum le brindaba y se estaba viendo eclipsado por su trabajo, no sabía si sus padres tenían algo que ver con eso, pero le preocupaba, él siempre lo minimizaba y le regalaba una sonrisa que no llegaba a sus ojos cansados y eso le dolía porque no se apoyaba en ella tanto como él le pedía lo mismo.
A Isabel le pesaba no poder ayudar más a Callum, él mismo la estaba dejando fuera. I