Gerardo miró ligeramente hacia atrás, Sandra avanzó y fue directo al punto: —Señorita Zavala, al reflexionar sobre el incidente en el que implicaste a la señorita López, ¿no notaste nada extraño?
Estela no lo entendía: —¿Qué cosa extraña?
Sandra le explicó claramente palabra por palabra: —En todo el incidente, lo crucial fueron los testimonios de esos dos matones que te intimidaron. Ellos acusaron a la señorita López de sobornarlos.
Eran esos dos hombres que, con sus teléfonos móviles, fingieron