— Perfecto, entonces iremos a cenar con Bastian mañana, deberías ir a comprar un hermoso vestido para usar, dile a Wilson que te lleve, yo me quedaré revisando los asuntos de la empresa a detalle. — Espetó Dominic y Ariel asintió, alejándose del escritorio para que su padre tomara su lugar.
Sin decir nada más, Ariel salió de la oficina completamente abatida, sintiendo como su loba estaba enloqueciéndola.
«No, no te vas a casar con Bastian, yo no me quedaré sola e infeliz el resto de mi vida,