Sin esperar respuesta, Julia atrajo a Alice para besarla. Alice nunca había besado a una chica y al principio vaciló un poco, pero luego permitió que la lengua suave y cálida de Julia partiera sus labios y entrara en su boca, jugando con la suya, girando y explorando. Julia sabía dulce y suave, delicada. Era una sensación más ligera y femenina que besar a un hombre; algo totalmente distinto a cualquier beso que hubiera dado antes.
Alice sintió que Asher se acercaba; sentía sus ojos clavados en