POV de Cercei
Tras los trágicos sucesos de aquella noche maldita, fuimos expulsadas abruptamente de la gran mansión y obligadas a mudarnos a la cabaña modesta del fondo, justo al lado del viejo manzano.
Aunque las paredes de la cabaña apenas se sostenían, se sentía más acogedora que volver a las garras de esa maldición espantosa. No podía obligarme a dormir en nuestra antigua habitación, sabiendo demasiado bien que Papà ya no estaba con nosotras.
Observaba a Mamà mientras barría con esmero el v