POV de Cercei
—¡Esto es completamente inaceptable! ¡Tenemos un invitado en camino! —exclamó Monsieur, furioso.
—Por favor, Monsieur, perdone a mi hija. Aún está de luto, sus pensamientos no son racionales —suplicó Mamà, cayendo de rodillas frente a él. Me dolía el alma verla humillarse por mi culpa.
—Mamà, por favor, no hagas esto —intenté intervenir, pero apartó mi mano.
—Sí, sí, suplica, pobre idiota —se burló Vienna con una sonrisa cruel.
Me levanté con intención de encararla otra vez, p