Punto de vista de Valeria
Estaba flotando otra vez.
No en el fuego esta vez. En algo más suave, más silencioso, como estar envuelta en nubes. No podía sentir mi cuerpo. No podía abrir los ojos. Pero podía oír voces, lejanas y apagadas, como si hablaran a través del agua.
"Todavía respira."
"Su corazón está débil."
"¿El niño?"
"Sigue vivo. De alguna manera."
Niño. La palabra flotó a través de mi oscuridad, e intenté atraparla, pero se escapó. Estaba demasiado cansada. Demasiado vacía. El fuego