capitulo..
La energía fluye de mí hacia él, cruda, imperfecta, visceral.
Siento su dolor.
Su miedo.
Su culpa.
Y algo más.
Hambre.
Retrocedo, aterrada.
— Kael… — susurro—
— hay algo en ti que no reconozco.
Él aprieta los dientes.
— Yo tampoco — responde—.
El poder se repliega, dejándome temblando.
Cuando bajo la mirada, lo veo
Una marca nueva en mi muñeca.
Oscura.
Curvada.
Viva.
Una cicatriz de energía.
El precio de haberlo sostenido.
Meara la observa, grave.
— Tu poder ya no es solo despertar