Alessia realmente se sentía molesta. Según ella, las palabras de Matteo no tenían ningún sentido.
¿Acaso no había ido a la piscina precisamente para nadar y usar un traje de baño? Entonces, ¿por qué ese hombre estaba cuestionando la ropa que llevaba puesta?
—Qué extraño... —murmuró Alessia.
Golpeó ligeramente el suelo junto al borde de la piscina con uno de sus pies, haciendo que Matteo, quien permanecía de pie no muy lejos de ella, soltara otro largo suspiro.
Sin decir nada más, Alessia volvió