021. Tu secreto es mi secreto
Clarisse
—¡Suéltame! —exijo, quitando su mano lejos de mí —. Sal de aquí, Katia.
Me aprieto una mano contra el pecho, donde mi corazón se acelera con violencia. Las palabras de Katia no tienen ningún sentido para mí.
—Me necesitas para conservar esta nueva posición —manifiesta con desinterés —. No eres lo bastante astuta como para retener a un Alfa, mucho menos cuentas con el estatus.
Una sensación de pérdida vacila sobre mi corazón, arrastrándose bajo mi piel como un fantasma malvado. En eso n