Después que se fuera Jakob, Edwan tomo a Rosalin en sus brazos y la subió a la cama, en ningún momento dejó de abrazarla, permanecieron en silenció por un largo rato sumergidos cada uno en sus pensamientos.
—¿No te gusta la idea de ir a Quebec? —Edwan fue el primero en hablar —antes era lo que más querías, era tú sueño…
—Antes no sabía las cosas que sé ahora —levantó su cara del pecho de Edwan para verlo a los ojos —mis sueños han cambiado, en este momento no veo mejor lugar para vivir que aquí