Edwan comenzó a toser ante la sorpresa que se había llevado, no podía ser lo que pensaba, ella no podía ser…
—Amor ¿Qué tienes? —preguntó alarmada Rosalin, Edwan no dejaba de ver el rostro de Diana, como era que nunca se había fijado en ella, era una mujer hermosa, su cabello negro hacia resaltar el color azul de sus ojos.
—El señor King se sorprendió por mi nombre —contesto Diana que ofrecía una servilleta a Edwan.
—¿Qué tiene tu nombre Diana? A mí me parece bonito —replico Rosalin tomando la