Corrió lo más rápido posible hasta la casa de Harry, no iba a esperar a que le abrieran, así que la abrió de una patada.
—¡Rosalin! ¡Rosalin! —comenzó a gritar como loco, subió corriendo a las habitaciones superiores esperando ver a su compañera con su padre en cama, pero al llegar a la habitación del final del pasillo, esta se encontraba vacía —¡Rosalin! ¡Harry! ¡Rosalin!
Sus gritos estaban cargados de odio y una mezcla de miedo, tenía que verla, tenía que abrazarla pronto sino se volvería de