POV de Jaren
Después de que la Reina Amira dio sus órdenes, la sala quedó envuelta en una tensa calma.
Todos sintieron el peso de sus palabras.
El silencio llenó la cámara.
Los guerreros y los líderes del Mundo Espiritual permanecían inmóviles, esperando el siguiente paso.
No me moví durante unos segundos.
Pensaba con cuidado.
Este no era el momento de hablar sin pensar.
Había demasiadas vidas en juego.
Aclaré mi garganta.
No podía sonar inseguro.
La Reina Amira me miró.
Su túnica blanca brilla