ALBA
Julián me deja sentada en el borde del alféizar de la ventana, jadeando y sin aliento, mis bragas empapadas de sus besos y caricias. ‘Lo juro por la Diosa si no vas tras él’ me regaña Scarlett, rompiendo la niebla y haciendo que mis pies finalmente trabajen para perseguirlo.
Caminando por el pasillo hacia mi habitación, encuentro su olor justo afuera de mi habitación; Al entrar, espero encontrarlo en la cama o en uno de los sillones, pero no está. Al ver la puerta del baño entreabierta, es