**Natasha**
Dejé de caminar y me giré lentamente, mirando mi cama mientras recordaba al prisionero que conocí ayer.
Bastien.
Miré mi cama, dudando si debía hacer lo que tenía en mente o no. Podría meterme en problemas si alguien descubría que había estado yendo en secreto a la mazmorra a hablar con un prisionero.
No había nada más que pudiera hacer en ese momento, y ese hombre me provocaba una extraña curiosidad.
Me acerqué a mi cama y me agaché, agarrándola y apartándola de la trampilla.
Suspi