Elara
Los siguientes días pasaron bastante rápido, todo seguía prácticamente igual, pero había una pequeña diferencia: Orión se había distanciado de mí, tanto física como mentalmente.
Al principio no me di cuenta porque me dio parte de lo que quería: involucrarme más en la comunidad.
Al día siguiente, me despertaron las criadas y los guardias, que me llevaron al mercado local, donde conocí a algunas mujeres y niños.
El primer encuentro fue un poco duro, ya que no confiaban en mí ni sabían quién