Elara
Ser apuñalado duele muchísimo, sobre todo cuando uno de los extremos roza tus órganos internos.
Respiré hondo y dejé de lado el dolor, concentrándome en cosas más importantes.
Como intentar ayudar a Orión antes de que lo destrozaran.
Para su sorpresa, me puse de pie, sosteniendo su mirada mientras agarraba el extremo de la pica que me sobresalía del estómago y tiraba... hasta que logré sacarla.
Aprecié la mirada de asombro de Keaton mientras el agujero donde estaba la herida comenzaba a s