Elara
Lo primero que siento es dolor.
No es agudo… no es de esos que te hacen gritar, pero es profundo y pesado, de esos que se sienten en todas partes.
Como si mi cuerpo estuviera envuelto en piedra y hubiera estado allí demasiado tiempo.
Me duele el pecho al intentar respirar, un ardor sordo se extiende por mis costillas, y siento la garganta en carne viva, raspada, como si hubiera tragado fuego y nunca se hubiera apagado.
Espero a que pasen unos minutos y luego intento moverme, pero no puedo