Me quedé mirando el cuaderno en mis manos.
El cuaderno de Doris.
Mis dedos se movieron por sí solos, pasando las páginas una y otra vez, como si la repetición sola pudiera sacar respuestas de la tinta y el papel.
Tal vez me perdí algo.
Tal vez había un significado oculto que no vi la primera vez.
Pero cada página se veía igual.
Pensamientos a medio escribir. Notas silenciosas. Espacios vacíos que no explicaban nada.
Y esa era la peor parte.
El silencio dentro de él se sentía intencional.
Como s